Hace un mes pedimos a nuestros lectores que compartieran con nosotros su experiencia en Canadá. El propósito es encontrar a dónde están los casi un millón de personas de habla hispana que viven en este país y conocer cómo ha sido su proceso de adaptación.
Desde entonces hemos recibido cartas desde Manitoba, Québec y Ontario, donde nuestros lectores nos hablan sobre las horas buenas y los ratos difíciles que han pasado en Canadá.
Hoy queremos invitarlos de nuevo a que se tomen unos minutos y nos escriban sus relatos de unas 400 palabras para publicarlos en www.elcorreo.ca así como en nuestra edición impresa, que se distribuye semanalmente en el área metropolitana de Toronto.
En la nota queremos que nos digan hace cuanto vinieron a Canadá, de dónde llegaron, porque están en sus actuales sitios de vivienda, qué tareas cumplen y asuntos relevantes de lo que sucede a su alrededor. También nos pueden enviar sus fotos.
Pueden escribirnos enviando un correo a editor@elcorreo.ca; si lo prefieren pueden utilizar el correo convencional, escribiendo a: CORREO Canadiense, CORREO busca a los hispanos; 101 Wingold Avenue, Toronto, Ontario, M6B 1P8. Nuestro fax es: (416) 785 4329.
Aquí, algunas de las respuestas:
Diseñador optimista
Vivo en Waterloo con mi esposa y mis dos hijos. Nos hemos venido integrando a este maravilloso país desde hace 7 años.
Aunque me he preparado en el college para ser diseñador de paginas de Internet, sigo desempleado por la crisis económica que ha golpeado la industria multimedia. Sin embargo, tengo la esperanza que el otro año será mejor.
Afortunadamente mi esposa logró contrato con RIM y mis dos hijos estudian y trabajan.
Todos nos estamos superando gracias a la oportunidad que nos ha dado el gobierno de Canadá.
Venir a este país ha sido la mejor decisión que hemos tomado en nuestras vidas.
Feliz Navidad para todos los inmigrantes latinos.
Julio Corredor
Hispano agradecido con Canadá
Hermoso día de verano, agosto 7 del 2008, me dirigí a las oficinas de Emigración Canadá en Port Erie. Estaba nervioso y asustado por lo desconocido que enfrentaría.
Grata sorpresa cuando me da la bienvenida una colombiana, con esa dulzura y generosidad propia nuestra.
Así empezó mi aventura en Canadá. No lo podía creer cuando estaba manejando hacia la casa de mi hermano en Mississauga. Lagrimas deslizaron de alegría.
Cada día doy gracias a Dios, a Canadá, a mi familia y a mismo, por la fortuna de estar aquí.
He hecho, disfrutado, dado y recibido más en 16 meses que en 8 años que viví en Estados Unidos.
Millones de gracias a todos los que hacen posible estos acontecimientos en mi vida.
Una sola palabra viene a mi mente: actitud. La actitud ante las situación es la diferencia entre un ganador y un perdedor. Mi actitud es siempre de ganador.
Mauricio Jiménez
Dominicano en London, Ontario
Mi historia es larga, pero la haré corta. Llegué a Canadá hace 18 años desde la República Dominicana e hice como todo recién llegado que desea superarse; aunque nunca tomé ESL, empecé a ir a la escuela de inmediato y me gradué de la escuela secundaria. Estudié periodismo (Broadcast Journalism) en London, donde me dijeron, “tu nunca conseguirás un trabajo como periodista en Canadá, por tu acento”. Esto fue muy duro para mí, porque a pesar de que estaba pagando como los demás estudiantes, los profesores no sólo estaban actualizando el futuro para mí, sino que lo estaban decidiendo cuando yo era el único que podía hacerlo.
Uno de los profesores me llamó “traficante”. No fumo, no tomo, no conozco las drogas; esto no quiere decir que quienes fuman o toman las usan, pero todo esto era parte de sus conductas mientras deseaban que yo dejara la escuela; pues no lo hice. Contrario a lo que me dijeron, después me di cuenta que mi acento era un “asset” (ventaja) aquí en Canadá. Tres años después que empezamos la promoción, de casi 50 estudiantes, sólo 14 terminamos y me gradué con la nota más alta en redacción. Lo mismo sucedió con el post-grado, donde me especialicé como periodista, en noticias de televisión; sólo cinco terminamos y también me gradué con la nota más alta.
Canadá es un buen país, donde el que sueña triunfa, pero a veces, somos víctimas de la discriminación racial, no lo podemos negar. Pero nunca podemos dejar que esto se convierta en obstáculos para alcanzar nuestros sueños. Si tiene una meta y sueña con ser algo o alguien, no permita que nadie le desamine; usted es dueño de sí mismo, sólo usted sabe lo que desea. Claro, tome en cuenta las observaciones de los demás, acéptelas como críticas constructivas solamente, pero jamás permita que por ninguna razón, alguien decida su futro.
Convirtiéndome en el primer estudiante-inmigrante cuya lengua materna no es el inglés (aunque lo hablo desde los 13 años) que se gradúa de esa escuela, cuando terminé no fui a la ceremonia de la graduación. Les escribí una carta a mis profesores; fue corta: “El límite en el vocabulario de una persona no evita que su mente nade como vagabundo por las aguas de lejanos horizontes”. Firma, Dalbert Sánchez.
Hoy me dedico a escribir mi primer libro, “Un Dominicano En Peligro” (versión español) que saldrá a principio de enero y mi segundo libro, “Vultures of the Legal System” (Los Buitres del Sistema Legal – versión inglés) que saldrá en febrero.
Dalbert Sánchez
Periodista
Agradecidos con Canadá
Vivo en Waterloo con mi esposa y mis dos hijos. Nos hemos venido integrando a este maravilloso país desde hace 7 años.
Aunque me he preparado en un college para ser diseñador de paginas Internet, sigo desempleado por la crisis económica que ha golpeado la industria multimedia.
Sin embargo, tengo la esperanza de que el otro año será mejor.
Afortunadamente mi esposa logró contrato con RIM y mis dos hijos estudian y trabajan.
Todos nos estamos superando gracias a la oportunidad que nos ha dado el gobierno de Canadá.
Venir a este país ha sido la mejor decisión que hemos tomado en nuestras vidas. Feliz Navidad para todos los inmigrantes latinos.
Julio Corredor
Trabajador social en North York
Me llamo Alejandro y soy argentino. Llegué a Toronto hace once años con mi familia y nos establecimos en North York, donde seguimos viviendo hasta hoy.
Terminé la secundaria por ahí y después estudié Sociología en la Universidad de Toronto.
Ahora por fin estoy trabajando y tengo la oportunidad de ayudar a jóvenes que están pasando por la misma situación que yo pasé cuando llegué.
Mucha gente que ha compartido sus experiencias en esta sección comenta lo buenos que son los programas sociales aquí en Canadá.
Yo tengo la suerte de trabajar para una organización sin fines de lucro que se dedica a ayudar a jóvenes inmigrantes a adaptarse a la vida en Canadá.
Estamos ubicados en Eglinton, cerca de Dufferin, donde tengo el gusto de ver dónde están todos los hispanos. Me siento como en casa en esta zona, todo el mundo habla español por aquí.
Bueno, esta es mi historia. Si acaban de llegar al país y quieren aprender o practicar el inglés o necesitan ayuda con algo, vengan a visitarme.
Alex Di Noia
Spanish Youth Settlement Worker
For Youth Initiative, The Bridge
Los Alfonzo: venezolanos en Scarborough
Vine de Venezuela con mi esposa y dos hijos hace seis meses. Luego de tener una breve estadía en Estados Unidos, nuestra familia ve a Canadá como el mejor país del mundo. La gente de Canadá es muy gentil y cariñosa. Los programas sociales son excelentes y las oportunidades de desarrollo son estupendas.
Vivimos en Toronto en el área de Scarborough en una vivienda rentada.
Actualmente estamos fortaleciendo el aprendizaje del idioma ingles para revalidar nuestras profesiones recibidas en nuestro país de origen.
Tenemos muchas ganas de aportar beneficios a este país porque nos ha extendido su mano amistosa y solidaria.
Deseamos emprender a corto plazo nuestro propio negocio para servir y beneficiar a muchas personas en esta querida Canadá. Dios quiera que nos den la oportunidad de poder aportar lo mejor de nosotros aquí.
Yo siempre estoy conectado al Correo Canadiense y veo este medio muy bien concebido con excelentes reportajes y me documento con noticias de actualidad en nuestro idioma.
Muchos saludos
Wilmer J. Alfonzo
Un peruano en Winnipeg
Bueno, yo soy de los nuevos. Acabo de llegar Canadá el 27 de noviembre proveniente de Perú. Vivo en Winnipeg con mi esposa en un pequeño departamento.
Lo más relevante que me ha pasado... pues yo trabajo ahora aquí en una empresa que da servicio de mantenimiento a las vías del tren. Es un trabajo duro y es a la intemperie, toda una aventura.
Aquí en Winnipeg está comenzando el invierno y cuando inicio mi labor en la mañana los charcos de agua están congelados y los hierros tienen hielo encima. A veces no siento mis dedos y debo ponerme mucha ropa como un astronauta para resistir el frío, aunque según dicen, esto no es nada pues en el invierno pleno llega a 40 grados bajo cero.
Me impresiona todo. En la tarde, cuando regreso a casa, veo por la ventana de la camioneta los paisajes de horizontes interminables. Cuando cae el sol, en la tarde naranja, como el cobre fundido todo lo tiñe de ese color. Los frecuentes convoyes de trenes de más de 80 vagones cargados y tres locomotoras, las bandadas de gansos que vuelan hacia el sur, todo me impresiona.
En el trabajo a veces veo conejos, zorros, venados, cuervos; la naturaleza la tengo bastante cerca y es muy bonita.
Ah, un detalle adicional, mi inglés es básico y mañana es mi primera clase. Espero aprender mucho.
Bueno, me despido y que estén bien.
Fernando Eguiluz
Un cubano desde Québec
Soy cubano y vivo en Granby, Québec, con mi hijo de 17 años y llevo en este país 7 años.
Aquí viven al menos otros 10 cubanos y 800 colombianos.
Israel Santaclara
Cubana en Toronto
Creo que es una buena iniciativa la de conectarse con los hispanos de Canadá.
Mi nombre es Estrella Medina, soy cubana, vivo en Toronto y llevo 7 años viviendo en esta ciudad.
Las razones por las que me mantengo en Toronto son primero por el clima, porque fue la primera ciudad que me acogió y además porque la comunidad latina que crece cada día.
Tengo formada una familia aquí y mis dos hijos son canadienses.
Como todo recién llegado, he tratado de insertarme a la vida canadiense, primero aprendiendo el idioma, del cual no conocía ni una palabra antes de llegar, y trabajando.
Estrella Medina

